¿Cuántos FPS puede ejecutar mi PC? Calculadora FPS gratuita

Estima tus Cuadros Por Segundo (FPS) promedio en juegos populares.

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Configuración rápida de FPS

Elige los cuatro datos obligatorios para calcular tus FPS.

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Las resoluciones más altas estresan más a la GPU.

Opciones avanzadasOpcional · Ajusta memoria, overclock, calidad visual, escalado y pantalla.

Ajuste de rendimiento

Aumento predeterminado del fabricante.

Resultados FPS estimados de referencia.

Memoria y almacenamiento

Recomendado para títulos AAA modernos.

Resultados FPS estimados DDR4 equilibrado.

Velocidades máximas de carga y streaming.

Calidad visual

Objetivo visual predeterminado.

Renderizado a resolución nativa.

Filtro de suavizado ligero.

Objetivo de pantalla

Elemento básico de juegos competitivos.

Ajusta campos avanzados en cualquier momento y recalcula para actualizar tu estimación.

Solo una estimación, no un benchmark en vivo.La herramienta usa un modelo interno de comparación. No ejecuta el juego ni prueba tu PC. Verifica las especificaciones actuales del fabricante y benchmarks independientes antes de comprar o actualizar hardware.
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Usa la estimación de FPS como un punto de partida práctico

Una estimación de FPS resulta útil cuando te ayuda a elegir ajustes sensatos, comparar dos configuraciones realistas o entender por qué un juego no se siente tan fluido como esperabas. No promete una cifra exacta. BenchMyFPS convierte el hardware y las opciones elegidas en un intervalo orientativo y señala cuál podría ser el límite principal. Lo más útil es empezar con el PC que realmente tienes, modificar una sola variable cada vez y confirmar las decisiones importantes con una prueba repetible dentro del juego.

Crea un escenario que represente cómo juegas de verdad

Selecciona el modelo exacto de CPU y GPU siempre que sea posible, diferenciando entre versiones de sobremesa y portátil. Nombres muy parecidos pueden ocultar diferencias importantes, sobre todo en gráficas móviles, procesadores de bajo consumo y modelos vendidos con varios límites de potencia. Elige después el juego, la resolución y el nivel de calidad que piensas usar. Una estimación a 1080p en Medio no sirve para planificar 1440p Ultra en un monitor ultrapanorámico.

Utiliza las opciones avanzadas solo cuando reflejen tu sistema. Indica la RAM instalada, no el máximo de la placa base, y escoge la velocidad de memoria y el almacenamiento más cercanos. Mantén el overclock en valores de fábrica si el equipo no está probado y estable. En escalado, antialiasing y frecuencia de refresco, selecciona un objetivo realista en lugar de la opción más llamativa.

Lee el resultado como un intervalo, no como una garantía

La carga cambia mucho entre escenas. Una habitación tranquila, una ciudad llena, una batalla multijugador y una zona recién cargada pueden exigir cantidades muy distintas al mismo PC. También influyen los controladores, parches, temperaturas, límites de potencia, compilación de shaders, mods y programas en segundo plano. Por eso el resultado debe entenderse como un rango probable en las condiciones elegidas, no como una cifra fija durante cada segundo.

No mires solo el promedio. El 1% low estimado ofrece una idea de cómo pueden sentirse los momentos pesados, mientras que el tiempo de fotograma ayuda a valorar la regularidad. Unos 60 FPS estables pueden sentirse mejor que una media de 85 con caídas repetidas. Elige ajustes cuyo extremo bajo siga siendo cómodo para tu monitor y para el tipo de juego.

Interpreta bien la pista del componente limitante

La CPU procesa lógica, simulación, física, llamadas de dibujo y muchas tareas del sistema. La GPU renderiza la imagen. A mayor resolución y con efectos pesados, la tarjeta gráfica suele ser el límite principal. A 1080p, en juegos de simulación o al buscar frecuencias muy altas, el procesador puede cobrar más importancia. La etiqueta del calculador solo se aplica al escenario seleccionado y no es un juicio permanente sobre todo el PC.

Mantén todas las opciones y baja únicamente la resolución. Si los FPS suben mucho, la GPU probablemente soporta gran parte de la carga. Si apenas cambian, pueden intervenir la CPU, el motor del juego, un límite de fotogramas u otra restricción. Después recupera la resolución y reduce solo el preset gráfico. Este tipo de comparación controlada informa más que cambiar muchas cosas a la vez.

Compara un cambio cada vez

Usa el calculador como un pequeño experimento. Anota el escenario inicial y cambia una variable: 1080p frente a 1440p, Alto frente a Medio, una GPU frente a otra o un procesador distinto. Mantener todo lo demás igual muestra el efecto probable de esa decisión e impide que una mejora cara parezca superior solo porque el segundo escenario usa ajustes más sencillos.

Para un monitor nuevo, compara la resolución actual con la futura conservando juego y calidad. Para una tarjeta gráfica, mantén la CPU y prueba las resoluciones que te importan. Para un procesador, elige juegos sensibles a la CPU u objetivos de alta frecuencia. Las diferencias relativas entre escenarios cercanos suelen ser más útiles que una cifra aislada.

Prueba ajustes razonables antes de comprar hardware

Un FPS bajo no significa automáticamente que necesites una pieza nueva. Empieza por los ajustes que más cuestan: trazado de rayos, sombras, reflejos, efectos volumétricos, densidad de población, distancia de visión y antialiasing pesado. Las texturas suelen afectar más a la VRAM que al promedio de FPS, así que mantenlas dentro de la memoria disponible. Cambia una opción, repite la misma escena y conserva solo los compromisos visuales aceptables.

El escalado puede ser muy útil a 1440p y 4K, pero revisa la imagen en movimiento. Los modos agresivos pueden suavizar detalles finos y texto. La generación de fotogramas aumenta el contador mostrado, aunque funciona mejor cuando la frecuencia base ya es saludable y no elimina todos los límites de CPU o latencia. Un límite de FPS sensato también puede mejorar estabilidad, temperatura, ruido y consumo.

Revisa el equipo antes de culpar a los componentes

Si el rendimiento real queda muy por debajo de la estimación, comprueba lo básico: controlador gráfico actualizado, parches y shaders terminados, aplicaciones pesadas cerradas y uso de la GPU dedicada. En un portátil, conecta el cargador y selecciona el modo de rendimiento adecuado. Verifica la configuración de la RAM y deja suficiente espacio libre en la unidad.

Durante una ruta repetible, observa temperaturas, frecuencias, uso de GPU, carga por hilo de CPU, memoria y picos de tiempo de fotograma. Una temperatura alta o un límite de potencia puede reducir las frecuencias aunque el modelo de hardware sea correcto. Los tirones también pueden venir de shaders, almacenamiento, falta de RAM o VRAM, red o procesos en segundo plano.

Valida la estimación y decide con calma

Para una compra importante, usa el resultado para reducir opciones y después consulta pruebas independientes recientes con la misma versión del juego, hardware similar y ajustes comparables. Tras instalar el componente, ejecuta el benchmark integrado o repite la misma ruta durante varios minutos. Apunta promedio, 1% low, tiempo de fotograma, temperaturas y ajustes exactos.

El objetivo no es adivinar una cifra perfecta. Se trata de responder preguntas prácticas: ¿es realista la resolución prevista?, ¿qué ajuste ofrece la mejor mejora visual por su coste?, ¿conviene más cambiar CPU o GPU?, ¿aprovecharás un monitor rápido en tus juegos? Una estimación prudente, unas pocas comparaciones controladas y una prueba real suelen bastar para evitar gastos innecesarios.

Preguntas útiles para aprovechar bien la estimación

Respuestas claras para comparar ajustes, entender diferencias y decidir qué probar después.

¿Por qué mis FPS reales son distintos de la estimación?
La versión del juego, la escena, los controladores, la refrigeración, los límites de potencia, la RAM, los programas en segundo plano, los shaders y el método de medición pueden cambiar el resultado. Iguala los ajustes y repite la misma escena.
¿Debo fijarme en el promedio o en el 1% low?
Observa ambos, pero presta especial atención al 1% low y a la regularidad del tiempo de fotograma. Un promedio algo menor con menos caídas puede sentirse mucho mejor.
¿Cómo sé si limita la CPU o la GPU?
Baja solo la resolución o los efectos pesados para la GPU. Una gran mejora suele apuntar a la GPU; poco cambio puede indicar CPU, motor, límite de FPS u otra restricción. Confírmalo con datos del juego.
¿El escalado mejora siempre la experiencia?
Suele reducir la carga de la GPU, pero la calidad depende del juego, resolución, modo y movimiento. Compara el renderizado nativo con un modo de calidad y conserva el que cumpla tu objetivo sin perder demasiada nitidez.
¿Puedo comprar hardware basándome solo en este resultado?
No. Úsalo para crear una lista corta y luego comprueba compatibilidad, fuente de alimentación, tamaño, precios actuales, garantía, devoluciones y benchmarks independientes recientes.